Calidad y educación formal

La mayoría de las instituciones de educación superior se dedican a producir médicos, contadores o ingenieros; profesionistas de toda índole, pocas se preguntan cómo obtener gente más feliz, más sincera, menos neurótica, más tolerante, con menos prejuicios. Un egresado universitario puede ser un desecho en su aspecto emocional o revestir peligrosas características psicopáticas. A menos que dentro de la calidad educativa se persiga lograr individuos equilibrados y no tan sólo personas educadas, la educación seguirá siendo tan sólo cuestión de instrucción (centrada en acumular conocimientos) y no de formación (centrada también en los valores). Debemos visualizar la calidad de la educación como algo mucho más amplio que las cuestiones puramente escolares. Trabajar por una actuación con calidad teniendo tres ejes directamente involucrados: competencias del alumno, competencias docentes y la capacidad de la institución para fortalecer dichos procesos. Para estar en condiciones de conseguir buenos resultados la labor educativa es y deberá ser tarea de todos. Centrados en la relación maestro-alumno, Claustro Universitario de Chihuahua  Flavio Enciso reconoce seis puntos para abordar y mejorar la calidad de la educación[1]: 1. Saber claramente cuál es su función dentro de la institución educativa y del curriculum. 2. Conocer bien su disciplina y mantenerse actualizado. 3. Mejorar la práctica docente. 4. Transmitir una disciplina de superación. 5. Trabajo colegiado (Realización de Academias) y 6. Mejorar la relación con sus alumnos. Y dado que la evaluación es clave del proceso de mejoramiento su diseño debe ser muy creativo y bien analizado; la calidad es un continuo en forma escalar, una relación entre funcionalidad, eficacia y eficiencia. El máximo grado o la excelencia, supone un óptimo nivel de unión entre todos los componentes principales[2]. Modelos educativos que aporten una estructura ordenada para la gestión de la calidad que nos permite aprender, planificar, definir estrategias,  el seguimiento de los procesos obtenidos y la corrección de los errores  o deficiencias encontradas. Fortalecemos nuestros procesos de mejora continua, con un conocimiento y conciencia plena de lo que se quiere lograr y hacia dónde se camina; además de estar al pendiente de las necesidades de capacitación del personal para aprovechar la capacidad de todos, otorgando los recursos necesarios para realizar de la mejor manera su labor frente a grupo y sobre todo dar la libertad necesaria para que las y los profesores actúen con étcica y responsabilidad. La sociedad debe exigir a las instituciones educativas realizar una función de calidad. Nuestro trabajo será hacerlo con plena dedicación y profesionalismo, afianzando con sabiduría fortalezas y oportunidades.

[1] Enciso Mota, Flavio. (2006). El maestro y la calidad educativa. Disponible en: http://.www.uag.mx/63/a08.01.HTM

[2] Gómez, F. J. C. (2006). Calidad educativa y mejora continua. http://www.monografias.com/trabajos11/artpmon/artpmon.shtml

 

¿Criminología o Criminalística?

La Criminología, lo he escrito en otros momentos, se vincula a los ordenamientos jurídicos, cultura de paz, resolución de conflictos, seguridad nacional, pública, ciudadana y humana, además de aspectos relacionados con la prevención de las violencias, el diseño de políticas públicas y la asesoría a diferentes actores judiciales (jueces, magistrados, abogados). Su trabajo incluye la capacitación y formación policial. Un criminólogo es un científico social encargado del estudio empírico de la conducta delictiva y también de las reacciones sociales ante la misma, sus competencias profesionales le permiten analizar y ofrecer diagnósticos de la realidad delictiva con el objetivo de lograr una mayor eficacia en su prevención, análisis y control pues al conocer mejor los factores de riesgo, detonantes, predisponentes y de protección vinculados con los delitos y el comportamiento antisocial se puede científicamente prevenir la delincuencia. Su enfoque está dirigido para alentar conductas positivas la paz, el diálogo, la compasión, respeto, altruismo, la solidaridad y la tolerancia.

Por otra parte la criminalística es un compendio de técnicas[1] que surgen de los conocimientos y aportes de diferentes ciencias (psicología, genética, criminología, física, biología, química…) para la investigación de los delitos, y el auxilio hacia las y los encargados de administrar justicia. En el transcurso de los tiempos, escribe el Dr. Rafael Moreno González, <<se han venido desprendiendo del robusto tronco de la criminalística numerosas ramas, cada una de las cueles constituye en sí una especialidad y son conocidas en su conjunto bajo la denominación de “Ciencias Forenses”>>.

La noción de prueba está íntimamente ligada con la criminalística. La policía y la justicia buscan establecer la verdad por todos los medios de prueba a su alcance. En todas las épocas, este problema de la administración de la prueba científica como la justicia podrá definirse acerca de la culpabilidad de un sospechoso… La imprecisión, la fragilidad y la relatividad del testimonio humano, ampliamente demostradas en los anales judiciales, condujeron progresivamente a la justicia a adoptar testimonios más objetivos, tales como las pruebas indiciales o basadas en los elementos sensibles significativos. (Buquet, 2006, pág. 13).

Ambas disciplinas estudian el delito, la criminología desde ópticas más globales e incluso con programas previos a la comisión de los delitos o no necesariamente por conductas antijurídicas, conductas parasociales, antisociales, faltas o infracciones; programas de prevención de adicciones, por ejemplo, de asesoría a víctimas, magistrados, jueces, estudios sobre agresión y violencias, resolución pacífica de controversias, etc. El criminalista funge más como un técnico especializado en procedimientos para la recolección, análisis, protección, traslado de indicios vinculados con un presunto hecho delictivo.

La medicina forense ha generado siempre aportaciones hacia la criminalística, en ese sentido, y como analogía, un criminólogo sería como un médico y un criminalista más como un anestesiólogo o un radiólogo.

Hoy en día diferentes institutos, escuelas y universidades ofrecen una y otra opción como carreras profesionales, otras tantas otorgan el grado como Licenciado o Licenciada en Criminología, Criminalística y Ciencias Forenses, pero se debe tener muy claro el trabajo conjunto e indispensable entre criminología y criminalística y, por otro, lados, sus fronteras, competencias, alcances y limitaciones.

Referencias.

Buquet, Alain. (2006). Manual de criminalística moderna. México: Siglo XXI.

Moreno González, Rafael (2000). Compendio de criminalística. Tercera Edición. México.

Vaca-Cortés, Jesús. (2018, septiembre, 3). Perfil del criminólogo. [mensaje en un blog]. Recuperado de https://jesusbvaca.wordpress.com/2018/08/31/perfil-del-criminólogo/.

[1] Por ejemplo balística, dactiloscopia, documentoscopía, análisis de incendios y explosiones, hechos de tráfico, fotografía forense, cromatografía, espectrometría, fijación, levantamiento, análisis de escenarios delictivos…

Perfil del Criminólogo.

La aproximación de la Criminología a las concretas exigencias de la vida cotidiana viene reclamada por metodología interdisciplinaria y pluridimensional y por la finalidad última del conocimiento científico: dar respuesta a las demandas sociales, por lo que en la actualidad resulta imprescindible incorporar el saber criminológico a los ordenamientos jurídicos, cultura de paz, resolución de conflictos, seguridad nacional, pública, ciudadana y humana, además de aspectos relacionados con la prevención de las violencias, el diseño de políticas públicas y la asesoría a diferentes actores judiciales (jueces, magistrados, abogados). Su trabajo también incluye la capacitación y formación policial. Un egresado de criminología es un científico social interdisciplinario encargado del estudio empírico de la conducta delictiva y también de las reacciones sociales ante la misma, sus competencias profesionales de permiten analizar:

1.- El delito como fenómeno social.

2.- El delincuente en el ámbito de la prevención, control y tratamiento.

3.- La víctima, sus allegados u ofendidos como sujetos para la reparación y retribución.
4.- La criminalidad percibida por parte de la sociedad[1].

Criminólogas y criminólogos ofrecen diferentes diagnósticos de la realidad delictiva con el objetivo de lograr una mayor eficacia en su prevención, análisis y control. Actualmente es ciencia que ofrece a los poderes públicos las opciones científicas más adecuadas para el control de la delincuencia pues al conocer mejor los factores de riesgo, detonantes, predisponentes y de protección vinculados con los delitos y el comportamiento antisocial mejor se podrá prevenir la criminalidad pues cuanto mejor se conozcan los factores del comportamiento criminal, mejor se podrá prevenir.

Para el Dr. Eric Gómez Tagle López[2] la criminología ha transitado de su definición general y, a veces ambigua, a una ciencia que exige de sus egresados el estudio integral de las conductas calificadas como delitos, de quienes las realizan y de quienes las padecen, la interacción entre ellas, los factores que las determinan o anticipan, de la delincuencia, los sistemas jurídicos, los mecanismos para su control y -como ya se escribió- de las reacciones jurídico-sociales que provocan. En cualquier caso los criminólogos no buscan reprimir, sancionar o controlar necesariamente, su enfoque está mayormente dirigido para alentar conductas positivas la paz, el diálogo, la compasión, respeto, altruismo, la solidaridad y la tolerancia. Es, siguiendo con Gómez Tagle, un profesionista enfocado para la paz, sus bases son el conocimiento y la dignidad. Dentro de su trabajo destaca, entre otras, en áreas como:

° Perito, dictaminador, evaluador de diferentes situaciones vinculadas con conductas delictivas

° Capacitador, formador, actualizador de cuerpos policiales, empleados de procuradurías, fiscalías, comisiones de atención a víctimas, organizaciones de la sociedad civil relacionadas con el fortalecimiento de la seguridad ciudadana

° Programas de seguridad patrimonial, industrial, humana, pública

° Participante en comisiones, grupos multi y transdisciplinarios relacionados con prevención de violencias

° Colaborador en equipos técnicos para aspectos de clasificación, observación y tratamiento en centros de reinserción social

° Investigador social enfocado en temas de prevención de adicciones.

[1] Velasco de la Fuente, Paz (2018). Criminal-Mente. La criminología como ciencia. España: Ariel.

[2] Gómez Tagle López, Eric (Coord.) (2011). Criminología. Retos y perspectivas actuales. México: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Págs. 9-10.

Ser y Esencia.

Si a la pregunta de qué es el hierro se contesta enumerando las características del hierro, se tiene la realidad del hierro, pero no el ser; una cosa es hierro y otra que el hierro sea. Algo así como: “el hierro, y todas las cosas, son lo que queda cuando dejan de ser”, o también: “la educación es aquello que queda cuando se te ha olvidado todo  lo que te enseñaron en la escuela”.

No hay ser sustantivo sino ser de la sustantividad, ser de lo sustantivo, ser de la realidad. No hay un ser que es real sino una realidad que es. Pero si la realidad es anterior al ser, cabe preguntarse ¿en qué consiste eso que llamamos que algo sea real? Y siendo así la presencia de las cosas no implica necesariamente su realidad, sino más bien su existencia. Desde ahí comprendo, entonces, la expresión “Existencia real”, lo cual implicaría que hay cosas, como ejemplo un minotauro o un unicornio, que pueden tener existencia pero no necesariamente realidad. Así pues, la realidad no es un modo de ser. Es justamente algo previo al ser. Eso, para Zubiri es la esencia, la unidad coherencial primaria, el sistema básico y constitutivo de todas las notas suficientes y necesarias para que una realidad sustantiva sea lo que es. De ahí que las notas no son inherentes a un sujeto, la realidad es estructura, la actualidad de la unidad primaria en un sistema constructo de notas, el organismo, entonces, no es sustancia, es justamente estructura.

Referencia:

Zubiri, Xavier (1994). Estructura dinámica de la realidad. Madrid: Alianza editorial, Fundación Xavier zubiri. págs. 23-39

 

Lo Forense.

-“Las Ciencias Forenses fundamentan su quehacer y razón de ser en el Forum o Foro, el sitio donde los tribunales de diversa constitución y condición jurídica oyen y determinan las causas de eventos jurídicos diversos. El Foro rememora la vieja plaza donde, en la Roma antigua, se trataban negocios públicos, se celebraban las juntas del pueblo y se administraban litigios. Era el principal centro de la vida comercial y social, allí se reunían los comicios por tribus y allí los jueces dictaron sus primeras sentencias. Las y los científicos “del foro”, manifiestan sus conocimientos ante un tribunal, dirimen dudas sobre los intervinientes en un conflicto que requiere la participación del Estado y despejan dudas de quienes deban interrogarlos. La Ciencia Forense se construye caso tras caso y ha sido erróneamente entendida desde el punto de vista conceptual; no se trata solamente de la criminología; escenas del crimen, interrogatorios a imputados, asesorías a víctimas o brindar apoyo terapéutico a sentenciados. La Ciencia Forense exige un protagonismo al que el profesional de esta materia se encuentra poco acostumbrado; requiere del perito (del latín peritus, del mismo significado, formado a partir de -perior, como en experior -aprender haciendo-, que en español da lugar a la voz “experiencia”) la capacidad de establecer de manera coherente y concreta, apegado a las diversas disposiciones legales, las diversas metodologías a través de las cuales ha arribado a sus conclusiones, sin titubeos, artes adivinatorias, recetas secretas, ni oscuridades astrológicas. Todas sus respuestas deben contener un sustento fáctico, empírico, científico”.

Fuente -adaptado de-: Vaca-Cortés, J.; García-López, E. Morales, L. A. y Carrillo, R. (2016) Psicología Jurídica, Penal y Forense en México. En Cuevas-Álvarez, L. “Aportaciones de la investigación psicológica en México. Revisión de algunas de las áreas de la Psicología. México: University Press of the South. ISBN 978-1-937030-95-7..—————–.